Desde que vi esta tarta por primera vez me pareció una pasada intentar hacerla y llevaba ya un tiempo queriendo ponerme con ella, así que aprovechando que sigue habiendo tanta fresa en el super el otro día me lance sin más.
Como podéis comprobar a continuación, me he vuelto loca con la cámara y no os creáis que estas son las únicas fotos que hay de la tarta, Nooooooo!!!!, hay muchas más pero tendría que hacer tres entradas más para poneros todas y nos es plan, mejor os cuento la receta y os invito a que os animéis a hacerla una tarde o mejor dicho dos tardes de estas.
Engaña su aspecto delicado parece que es complicada y que en cualquier momento se te va a desmoronar pero la realidad es que aguanta bien y la mezcla de la crema muselina, tipo mousse con la frescura de las fresas y la ligereza del bizcocho genovés hacen que esta tarta sea muy sofisticada.